En esta fase de la enfermedad renal, probablemente tendrá dos opciones de tratamiento: comenzar con la diálisis para filtrar los desechos y el exceso de líquido de la sangre, o recibir un riñón nuevo (trasplante). Ambos tratamientos tienen riesgos y beneficios. También puede optar por no someterse a ninguno de ellos. Esto se conoce como tratamiento conservador o cuidados paliativos. Se centra en ayudarle a tratar y controlar los síntomas. Hable con el médico para decidir cuál sería la mejor opción para usted.
Es posible que el médico le recete medicamentos que le ayuden a aliviar los síntomas. El médico también puede tratar cualquier otro problema de salud que esté provocando o agravando la enfermedad renal. Para mantenerse lo más sano posible, colabore estrechamente con el médico. Y tome los medicamentos exactamente como se lo indique el médico.
Los cambios en el estilo de vida son una parte importante del tratamiento, independientemente de la fase de la enfermedad renal en la que se encuentre. Adoptar estas medidas puede ayudar a frenar el avance de la enfermedad renal y a aliviar los síntomas. Además, estas medidas pueden ser útiles para controlar la presión arterial alta, la diabetes y otros problemas que agravan la enfermedad renal.
- Manténgase activo. Para muchas personas, caminar es una buena opción. Intente caminar al menos 30 minutos la mayoría de los días de la semana.
- Siga una dieta saludable para los riñones. Un dietista puede ayudarle a elaborar un plan de alimentación con la cantidad adecuada de sal (sodio), proteínas y líquidos.
- Si fuma, intente dejarlo. Si no puede dejarlo, reduzca el consumo tanto como pueda. Fumar puede agravar la insuficiencia renal crónica. Si necesita ayuda para dejar de fumar, consulte con el médico sobre los programas y medicamentos para dejar de hacerlo. Estos pueden aumentar sus posibilidades de dejar el hábito para siempre.
- Evite los medicamentos que puedan dañarle los riñones. Entre ellos se incluyen los antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Algunos ejemplos son el ibuprofeno y el celecoxib. Informe al médico de todos los medicamentos con receta y de venta libre, las vitaminas y los productos herbarios que toma. Y hable con el médico antes de tomar cualquier medicamento nuevo.
- Evite o limite el consumo de alcohol, marihuana u otras drogas. Si necesita ayuda para reducir su consumo, hable con el médico.
Acuda a todas sus citas y visitas de seguimiento. El médico utilizará análisis de sangre y de orina para comprobar periódicamente el funcionamiento de sus riñones y decidir si es necesario modificar el plan de tratamiento.